martes, 17 de noviembre de 2015

Pegue a la amalgama



 VUELTA AL TAJO!!!


     Lo mejor, siempre, es volver a lo mejor....

Jajajaja!! Otra vez en el tajo. Qué sensaciones, todo está igual, pero como siempre que se vuelve, tú has cambiado...
Pedazo de vía, que maravilla lo que hacíamos por aquí. Todo mejora salvo la fuerza, la cabeza pone la diferencia, podemos seguir escalando un tiempito más...

Limpio el primer largo, que estaba peligroso y desmerecía del resto por lo suelto, ahora queda bastante mejor, un largo bonito y entretenido. En el segundo hay sólo tres chapas y un plomo, en la reseña figura un clavo pero no está, imaginaciones mías. Me fuí con un 0.5 para todo el largo y no veas, jajaja.. Suerte de mente 2.0, medio largo a pelo.

La vía está más clara, todo más evidente y objetivo. Estupenda para el artificial, mejor aún para el mixto que no me canso de decir, que es la cumbre de la propia escalada y la gente no lo quiere... qué pena, qué pena.

  Animaos a darle!!!


          Pero la sangre nueva era floja, pastueña, sin genio ni brío y con casta de corral, que se te arrimaban como esperando que les dieras una zanahoria. Matar un bicho de aquellos, daba asco.

No se puede llevar al monte lo que se crió entre la reja y el mimo, porque los hierros, los encalijos, la yerba cortada y el cajón de pienso, meten sebo al lado del corazón y ese sebo da cuajo a la sangre y la enfría.

Eso les pasaba a aquellos venados, y a don Senén y a todos los que van con la botella de agua al monte y no saben apartar un cagajón para beber de un charco.

Ni los corzos ni las cabras eran así, sino que daba regalo verlos tan broncos, tan valientes, botando como pelotas montunas a nada que sentían. A la cabra engloria tomarle las vueltas de poder a poder: son bichos del monte, no bueyes.

De El mundo de Juan Lobón, de Luis Berenguer.




 


2 comentarios:

  1. Elaín ese Juan Lobón que se abra por donde se abra es canela fina... como tus rutas. Desde luego que sí que da gusto leerte. :-)

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